Pero sabemos que este Óbila no tira la toalla, a pesar de que Granada aumenta la distancia en el luminoso hasta los quince puntos ya dentro del periodo final, los nuestros se multiplican y consiguen meter el miedo al banquillo local cuando sitúan el 70-64 a poco más de seis minutos. Tiempo que se hace demasiado largo para la escasa rotación del banquillo verderón y en el que Granada se entona desde la distancia para cerrar el partido y acercarse un pasito más al título.
Granada 91 - Óbila 68
Excesivo castigo para el EQUIPO, aunque mermado una vez más lo fue, muy buena imagen sobreponiéndose a las circunstancias y luchando en todo momento. Esa bufanda verderona brilló entre los más de cinco mil espectadores que asistieron al pabellón granadino porque hay que estar orgullosos de la entrega de nuestros JUGADORES...
¡¡¡ Vamos Óbila !!!
















